En medio de un río…

Una muerte chiquita es la que vivo todos los días: ciclos  que se abren para otros cerrarse…

Ayer sentí una inmensa nostalgia al habitar mi cuarto en Solitude y recordé   el proceso de montaje en esas dos semanas con ustedes con Vivian y Wouter… y no pude evitar esa sensación hueca y plena al mismo tiempo…

No puedo creer el camino que llevamos juntos en este hermoso viaje (y lo que falta) y me siento muy contenta por ello.

Creo que es momento de revasar la idea de “un proyecto interdisciplinario” (ya que siento que de alguna manera aunque siempre falta un poco más, está logrado) ahora lo que nos acontece como creadores  e interpretes es sustentar el principio y el objetivo de “solitude” y profundizar cada día más sobre ello y llevarlo hasta las últimas consecuencias, búscar, y seguir buscando: Una muerte en cada función..vivamosla juntos.

Por hoy  ( y para todos los días de mi vida) me quedo con esto:

Aprender en medio del río, aprender en medio del bosque o de un desierto…aprender en la vida y crecer, entregarse totalmente y soltar…¡qué  paradoja!

Un abrazo a su ser: aleLú (la terdim)

 

 

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