Camino con corazón

Estamos a punto de iniciar la segunda semana de funciones y en estos días se ha empezado a vivir la experiencia de una forma mas reflexiva.
Quiero compartirles que durante el recorrido para llegar a Solitude, a veces el esfuerzo que se requería parecía mayor a mi capacidad y sentía que no podía, pero en el fondo del corazón sabía que tenía que llegar porque significaba esa valiosa semilla que podía ser sembrada al compartir una experiencia en un proyecto como este.

Alguna vez durante estas batallas, alguien me decía que el proyecto le interesaba por que se trataba de Henry Purcell, esa persona estaba equivocada, en realidad no importa, sea Purcell, Monteverdi u otro, el motivo de este proyecto es el quipo de personas que conformamos el proyecto.

Es un proceso de crecimiento, que experimentamos a través del arte.
Es un tiempo donde nos confrontamos con nosotros mismos, viviendo nuestras carencias, deseos, fortalezas, empatías, placeres, tratando de expresarnos por los diferentes lenguajes que conforman nuestro mundo: la música, el movimiento, la imagen, el idioma, los llantos, los silencios, las enfermedades repentinas, las euforias incontrolables. Todo eso es parte del proceso alquímico donde cada uno de nosotros colocamos nuestro ser al fuego de la creación, cada uno de nosotros somos una parte indispensable del juego escénico y vital, no podemos desprendernos de quien somos, solo podemos transformarnos estando alertas para aprovechar cada instante de la experiencia y atesorarla en el alma.
Y así atesoro a cada uno de ustedes que han hecho que este proyecto sea un camino que vale la pena ser recorrido.

Muchas gracias queridos solitudianos !

Vivian

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